Logo Facultad Agronomía UdeC
-A A +A | A A A
Síguenos en:

A mediados de diciembre pasado el Tricel confirmó, luego de las elecciones realizadas para postular al máximo cargo de la Facultad, que asumirá su tercer periodo consecutivo el Ingeniero Agrónomo y académico, Guillermo Wells Moncada.

El Decano agradeció el respaldo y confianza de la comunidad académica de la Facultad, e invitó a todos y todas a seguir trabajando en beneficio de la Facultad y de la Universidad, manifestando de paso algunas de las tareas y obras en las que se enfocará.

“Dentro de los desafíos en la nueva gestión que inicio se encuentran el reforzamiento de nuestros programas de postgrado y programas de formación permanente, el concretar vínculos tanto con: instituciones públicas, empresas nacionales e internacionales y  por supuesto nuestros exalumnos(as), incrementar y desarrollar el fortalecimiento de la internacionalización de nuestra Facultad en pregrado y postgrado y proponer y gestionar mejoras en aspectos funcionales internos que promuevan la eficiencia y la calidad de nuestros accionar”, explicó el Decano.

De cara a lo que será esta nueva etapa, que oficialmente comienza hoy 04 de enero, la máxima autoridad de Agronomía UdeC, que asume por el período 2023-2025, agregó que, “lo manifestado son solo algunas de las tareas pendientes, ya que existen múltiples desafíos que abordar en diferentes ámbitos de nuestro quehacer universitario, tanto internos como externos”, expresó el Decano Wells, quien además agregó que continuará con la dedicación y disposición a mantener un diálogo fluido y permanente con todos quienes componen la Facultad, “con la idea de lograr y siempre ir mejorando el buen clima laboral, pensando en el bienestar personal y profesional de cada integrante”, precisó.

 

 

Entre los desafíos que enfrenta la agricultura se encuentra el incremento de los precios que están experimentando los fertilizantes. Sobre todo aquellos abonos minerales que aportan nitrógeno, han encarecido su valor en casi un 300%, dado su desabastecimiento a nivel global tras la pandemia. Este insumo es básico para los agricultores, que requieren este aporte adicional de nutrientes para obtener una adecuada producción de cereales, hortalizas y frutas.

Frente a este problema, una investigadora de la Universidad de Concepción desarrolló un biofertilizante líquido foliar, denominado Biotafert, que aprovecha los residuos agrícolas para reconvertirlos en un fertilizante para los cultivos. Este nuevo producto tiene la ventaja adicional de ser elaborado localmente, dejando así de depender de mercados internacionales para su comercialización en el país.

La investigación detrás de este producto comenzó con diversos proyectos de investigación, dirigidos por la Dra. Cristina Muñoz Vargas, de la Facultad de Agronomía UdeC. Su idea era observar el uso de diferentes residuos agrícolas y formas de estabilización, originando materiales con potenciales usos, especialmente en biorremediación y biorrecuperación de los suelos, enmiendas orgánicas y otros. El objetivo era buscar una manera de promover la agricultura sostenible.

Fue así como, después de estudios y pruebas de prototipos, la Dra. Muñoz logró generar un producto con potencial como biofertilizante. Para las pruebas de campo, Muñoz contó con el apoyo del ingeniero agrónomo Jorge Ducros, ex alumno de la Universidad de Concepción, quien es productor de cerezas de exportación. Con este importante aliado, se pudieron obtener datos que permitieron validar el producto y determinar su eficiencia.

Colaborar para transferir

Esta historia podría haber terminado aquí, pero la Dra. Muñoz tenía la inquietud de llevar su investigación a otro nivel. “Las investigaciones que hemos realizado, han generado productos con potencial para ser implementados a nivel predial; sin embargo, no había tenido la posibilidad de conectarlos con el mundo empresarial para que se pudiera realizar el escalamiento productivo”, explicó. La gestora tecnológica de OTL UdeC, Muriel Sandoval Latif, se convirtió en un puente que ayudó a la académica a conocer otros instrumentos que le permitirán pasar sus nuevos conocimientos a la aplicación. Así se completó la tríada necesaria para avanzar hacia el mercado: investigación, protección del nuevo conocimiento y emprendimiento.

Los conocimientos y experiencias de Muñoz y Ducros se complementaron, naciendo en junio de este año la empresa Suelo Vivo Bioinsumos SPA, que se encargará del escalamiento productivo y validación comercial de este producto. “La motivación para la creación de bioinsumos recae en la necesidad de generar alternativas sustentables, tanto a nivel ambiental como económico para enfrentar los serios efectos de la inflación y restituir la calidad de los suelos”, explicó Ducros, quien destacó el desarrollo potencial de producto.

Esta apuesta alcanzó un nuevo hito, con la firma de la licencia de esta tecnología a la spin-off universitaria. La generación de una empresa con base científica-tecnológica abre así una nueva etapa, “para potenciar la transferencia de estas tecnologías en el mercado nacional. Por ello formamos el spin-off con Jorge, a quien ya conocía cuando fue mi alumno tesista de la carrera de Agronomía. Así surgió este emprendimiento que nos genera un nuevo desafío profesional y que con el apoyo de nuestras familias y la Universidad de Concepción esperamos generar frutos en el mediano plazo”.

Agricultura y economía circular

La empresa tendrá a continuación la capacidad de producir y comercializar el resultado de estas investigaciones; un fertilizante 100% orgánico, sin aditivos artificiales y generado por la actividad biológica, rico en nutrientes, de bajo costo y por su presentación líquida, de fácil aplicación en los predios.

Andrea Catalán Lobos, directora ejecutiva de OTL UdeC, comentó sobre este proceso: “Es un ejemplo de conformación de un equipo humano que complementa sus capacidades y habilidades en pos de llevar los resultados de Investigación y desarrollo al mercado. Un sueño de muchos investigadores que se concreta hoy gracias a la decisión de la Dra. Muñoz de aventurarse a emprender, en la compañía adecuada. Desde la UdeC, nos comprometemos a apoyarlos y acompañarlos en el proceso. De hecho, la Dra, Muñoz postula ahora al programa Conectadas, de Incuba UdeC, a través del cual podrá acceder a formación en negocios y a mentorías”.

Todos los productos utilizados para la elaboración de este biofertilizante son obtenidos a partir de residuos, entre ellos restos de podas, de hortalizas y frutas. Se trata entonces de un importante ejemplo de cómo la economía circular puede desarrollarse también en la agricultura. Este hecho fue destacado por Jorge Carpinelli Pavisich, director de Desarrollo e Innovación de la Universidad de Concepción: «Estamos muy comprometidos en poder transferir los resultados de investigaciones hacia aplicaciones con un impacto directo y positivo en economía circular. Esta es una característica muy destacada de lo valiosa y pertinente que resulta esta iniciativa, que desde la VRID, por medio de su OTL, venimos apoyando con un proceso de licenciamiento exitoso”, aseguró.

Tras la firma de la licencia, la Universidad de Concepción continuará con el apoyo a estos emprendedores, pues la spinoff ha solicitado medidas de apoyo en términos de uso de infraestructura universitaria para completar las etapas de validación técnica.

En la categoría Formación de Capital Humano Avanzado con Impacto en el Pregrado, fue reconocido recientemente, nuestro académico del Departamento de Suelos y Recursos Naturales, Dr. Erick Zagal Venegas, en la ceremonia de Reconocimiento a la Investigación y Creación Artística de Excelencia, impulsado desde la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo, VRID, y enmarcado en los lineamientos de su Plan Estratégico Institucional 2021-2030.

En su segunda versión, este reconocimiento que comenzó el año 2021, se desarrolló de manera presencial y tras recibir la distinción el Dr. Zagal valoró que las autoridades universitarias realicen este tipo de instancias.

“Mirado desde un punto de vista estratégico es tremendamente relevante ir formalizando estos reconocimientos de manera oficial y que se abarque a la investigación científica y a la creación artística es aún más destacable”, señaló el académico quien además concordó con las palabras que durante la ceremonia destacó el Rector de la UdeC, Dr. Carlos Saavedra, en relación con la investigación científica que desarrollan jóvenes profesionales. “Eso es algo nuevo y muy positivo como estímulo para ellos, ya que promueve las labores de este tipo entre jóvenes que se están iniciando”.

Respecto de su reconocimiento en la categoría Formación de Capital Humano Avanzado con Impacto en el Pregrado, el Dr. Erick Zagal, explicó el contexto en el que surge esta sección. “Se relaciona con ir ampliando los vínculos del quehacer de los académicos con todos los ámbitos, no solo en el postgrado, donde efectivamente existe mucha más investigación en los magíster y/o doctorados, pero la idea es que las investigaciones que hacen los académicos, jóvenes o con alguna trayectoria, pueda utilizarse en la formación de los estudiantes de pregrado, sobre todo considerando la articulación que actualmente existe entre los cursos de pregrado y postgrado”.

El reconocimiento obtenido por el destacado académico que tiene más de 26 años trabajando en Agronomía UdeC, y que como investigador se ha adjudicado varios proyectos Fondecyt y ha realizado innumerables publicaciones en connotadas revistas

científicas, fue altamente apreciado por él. “Creo que siempre cualquier reconocimiento hay que recibirlo con humildad y espero seguir influenciando a todos mis estudiantes, especialmente porque en el marco de nuestra disciplina que son las ciencias del suelo y el contexto que tenemos del cambio climático, los suelos nos ofrecen una gran oportunidad de mitigación y por lo mismo la formación de ellos debe ser en ese escenario que comprende también el asegurar alimentación a una población que crece y que por lo mismo se hace necesario trabajar en una agricultura sustentable”, puntualizó el experto

Luego de los dos años de aislamiento social, producto de la pandemia, el Decano de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción, Guillermo Wells Moncada destacó las acciones realizadas para retomar la presencialidad, en la reciente ceremonia de celebración del 68 aniversario de existencia de esta Facultad, el pasado 17 de Noviembre.

“Como comunidad agronómica hemos logrado volver a reunirnos y generar instancias que nos acercan y permiten propiciar espacios para interactuar más allá del plano laboral y eso es algo se ha valorado por todos quienes componemos esta comunidad”, explicó la máxima autoridad de la Facultad, quien además destacó que el proceso generado a partir de esta emergencia sanitaria no ha sido fácil.

“Tanto nuestros estudiantes, como académicos y funcionarios con gran esfuerzo pudimos adaptarnos a lo que significó desarrollar nuestro quehacer de manera remota y que ciertamente ha tenido algunos efectos colaterales, por ejemplo, con complicaciones de salud mental que también han afectado a nuestra familia agronómica, porque las incertidumbres son complejas de resolver, pero que estamos solucionando ”, sostuvo el Decano Wells, refiriéndose con ello a la necesidad de adaptarse a los cambios, “sobre todo porque el mundo cambió y la agronomía también”, puntualizó.

Cabe señalar que, en estos 68 años de existencia, la Facultad de Agronomía (1954-2022), ha concretado importantes avances en infraestructura con la presencia de la Facultad en el Campus Concepción, mejoramiento de salas y laboratorios, incorporación de tecnologías para la docencia y la investigación.

En el ámbito académico, este año 2022 contamos con 882 estudiantes matriculados, 66 estudiantes de postgrado, 26 en el Programa de doctorado en Ciencias de la Agronomía, 40 en el programa de magíster en Ciencias Agronómicas, destacando que ambos programas se encuentran acreditados. Con la incorporación de nuevos académicos este año existe un total de 50 académicos, 90% con postgrado, 50 funcionarios no académicos, 28 mujeres, 22 hombres. “Los avances concretados y los que están por venir nos desafían a formar Ingenieros Agrónomos e Ingenieras agrónomas capaces de desempeñarse en diferentes ámbitos, producción, gestión, investigación, extensión, robusteciendo la   innovación y el emprendimiento”, precisó el Decano Guillermo Wells.

Un enfoque integrado para cerrar la brecha entre la toxicología alimentaria, la salud pública y la economía, es la materia que reunió a un equipo de investigadores de la Universidad de Concepción que analizaron la importancia de reducir el metilmercurio en los alimentos.

El metilmercurio (MeHg) es uno de los compuestos más tóxicos que existen, el cual se forma a partir del mercurio (Hg). Su principal fuente corresponde a emisiones industriales, utilización de combustibles fósiles y quema de basura. Este elemento químico está distribuido por todos los ecosistemas terrestres y acuáticos del mundo, incluyendo los suelos, los sedimentos y el agua, desde los cuales puede ingresar a los alimentos, tornándose en un problema a nivel mundial debido a su elevada toxicidad, su larga persistencia en el medio ambiente, su capacidad de biomagnificarse a través de las cadenas alimentarias, y sus graves efectos adversos sobre la salud y los compartimentos ambientales. El MeHg puede provocar daños a los seres vivos incluso a niveles bajos de exposición.

El Convenio de Minamata establecido en 2013 es una acción mundial que se erigió para redoblar los esfuerzos contra la contaminación por mercurio y sus efectos adversos en la salud humana. Durante la última década, hubo un aumento exponencial en la investigación de los impactos del metilmercurio en la toxicología de los alimentos, la salud humana, la economía, entre otros, aunque faltan estudios que los relacionen.

Es por ello que expertos de Agronomía y Veterinaria UdeC, se encuentran estudiando la forma de reducir este compuesto en los alimentos.   El Dr. Winfred Espejo Contreras, académico del Departamento de Suelos y Recursos Naturales de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción, lideró una investigación sobre metilmercurio y señaló que, “existen bastantes avances científicos sobre metilmercurio, por lo que encontrar un tema que sea original, que no se haya realizado previamente en ninguna parte del mundo es difícil. Sin embargo, detectamos una brecha en los estudios que fueran capaces de plantear un nexo claro entre las diferentes disciplinas que realizan investigación sobre el metilmercurio”, sostuvo el académico.

En esta investigación también colaboraron el Dr. José Celis Hidalgo, de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UdeC, la Dra. Paulina Bahamonde del Centro de Estudios Avanzados – HUB Ambiental UPLA, Universidad de Playa Ancha, y el Dr. Gustavo Chiang de la Facultad de Ciencias de la Vida, Universidad Andrés Bello.

El grupo de investigadores propuso un enfoque integrado entre la toxicología alimentaria, la salud pública y la economía, para reducir la cantidad de metilmercurio en los alimentos. En este sentido el Dr. José Celis, de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UdeC, mencionó que, “esta aproximación integrada permite estimar cuánto dinero se podría ahorrar si se redujera en 1 miligramo la cantidad de MeHg presente en los alimentos. Creemos que este esfuerzo servirá para hacer visible el impacto del MeHg”.

La información generada en este estudio puede permitir a las agencias reguladoras locales y a las organizaciones internacionales identificar qué grupos de alimentos deben ser focalizados para ir reduciendo la exposición de los humanos al metilmercurio a través de la dieta, y ayudar al desarrollo de planes de acción efectivos contra los alimentos más dañinos para la salud humana.

Los resultados de esta investigación se encuentran recientemente publicados en la prestigiosa revista científica Polish Journal of Environmental Studies (Revista científica de acceso abierto).

Finalmente, el Dr. Espejo agregó que, “este trabajo se enmarca en la línea de investigación de salud planetaria (se refiere a la salud de la civilización humana y al estado de los sistemas naturales de los que depende), línea que ha tomado mucho impulso en los últimos años debido a la importancia de abordar en conjunto los problemas de salud ambiental, incluidos suelos y agua, y la salud de humana”, puntualizó.

 

En la sexta versión del Premio Ciencia con Impacto, realizada ayer en Concepción, se reconoció el trabajo que realizan sus investigadores e investigadoras que llevan el conocimiento, nacido en esta institución, hacia la sociedad, generando un impacto positivo en la comunidad o en un sector productivo.

En esta oportunidad tres académicos del Departamento de Producción Vegetal de nuestra Facultad fueron reconocidos. El académico y director del mencionado Departamento, Dr. Richard Bastías Ibarra, por su trabajo de mallas foto-selectivas, tecnología que se usa en forma de toldo por encima de los cultivos, para mitigar los efectos del cambio climático en la fruticultura, especialmente donde se aprecian los daños por exceso de radiación y altas temperaturas. “El reconocimiento fue en la categoría de Licencias UdeC, y es debido fundamentalmente a que la malla se ha licenciado no solamente en Chile, sino que también se obtuvo una licencia internacional por lo que se está utilizando en México, Colombia con ensayos, y también se haría en Ecuador. Este reconocimiento es un poco consolidar el trabajo que como equipo de Agronomía hemos desarrollado y por el cual también hemos recibido otras distinciones. Que se reconozca tu trabajo siempre es un honor y algo muy positivo para uno”, comentó el Dr. Bastías.

También fue reconocido el quehacer de la académica, Dra. María Dolores López Belchí y su equipo, por la obtención de su patente de una formulación alimenticia en polvo que comprende extracto de calafate y cítricos (como el jugo de limón) encapsulados en una matriz de maltodextrina, iniciativa que tiene gran impacto para la salud de las personas. “Para mí es un bonito e importante reconocimiento, ya que la idea nació de una tesis doctoral en la que se realizó investigación científica pero que paralelamente también se hizo este producto que ofrece al consumidor grandes aportes nutricionales, con gran apreciación sensorial y con compuestos bioactivos provenientes del calafate”.

Finalmente, el académico, Dr. Ernesto Moya Elizondo recibió tres distinciones dentro la premiación, dos por patentes que actualmente se están internacionalizando y que se relaciona con el desarrollo de dos productos que están saliendo al mercado y un premio de transferencia tecnológica por ser el primer año en que reciben regalías de parte de la licencia de un biopesticida para el control de la bacteriosis del kiwi. “Siempre es valioso recibir el reconocimiento de la institución en la que uno se desempeña, ya que eso te da la fuerza y la energía para poder continuar trabajando, porque a pesar de que el premio lo recibí yo, es un reconocimiento también para el grupo de trabajo del laboratorio donde todos quienes me han acompañado, ya sea como estudiantes o investigadores, han sido parte de estos desarrollos que hoy están siendo utilizados por los agricultores”.

Cabe mencionar que el Premio Ciencia con Impacto, reconoce a las categorías: Protección de Invenciones, Transferencias Tecnológica, Premio Empresa Innovadora de Base Tecnológica, Impulso Emprendedor, Impacto UdeC, Ciencias Sociales y Humanidades, y el Premio Mujer en Transferencia Tecnológica.

La actividad, fue organizada por la Oficina de Transferencia y Licenciamiento, OTL UdeC, de la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo, fue presidida por el Rector de la Universidad de Concepción, Dr. Carlos Saavedra Rubilar, quien destacó los esfuerzos de investigadoras e investigadores por avanzar en el proceso de transferencia de conocimiento. “La invitación desde la Vicerrectoría, desde la Rectoría, es a romper los esquemas tradicionales del quehacer de la investigación, del participar en esta generación de conocimiento, a apostar por la transdisciplina, por la interdisciplina, por el trabajo colaborativo, asociativo, para resolver problemas cada vez de mayor complejidad y relevancia, que tienen impacto en la vida cotidiana”. La primera autoridad universitaria enfatizó que esta actividad tiene un propósito central: “Desde nuestra generación de conocimiento, desde cada una de las facultades y escuelas, aportamos a transformar el mundo”.

 

En el seminario de lanzamiento del programa financiado por el Fondo de Innovación para la Competitividad Regional FIC, autoridades encabezadas por el Gobernador de la región de Ñuble, Oscar Crisóstomo y académicos, además de empresarios y productores, destacaron las ventajas del biocarbón para la avicultura.

El evento que se desarrolló recientemente en el Auditorio Ruperto Hepp de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción, comprendió la presentación de una serie de temáticas donde destacaron la efectividad del uso de biocarbones sobre el control de bacterias patógenas en la industria del huevo, tema abordado por la académica, Dra. Valeria Velasco; la producción de biochar (biocarbón)a partir de la biomasa agrícola con potencial para uso como aditivo en la dieta animal”, que presentó la Dra. Cristina Segura de la Unidad de Desarrollo Tecnológico UdeC y el biocarbón como diamante de Ñuble para la avicultura, sobre lo cual expuso la directora del Departamento de Producción Animal, de Agronomía UdeC, Dra. Pamela Williams.

“El biocarbon tiene la particularidad de ser un material poroso, que permitiría adsorber humedad en el tracto digestivo del ave, así como también, arrastrar microorganismos patógenos, permitiendo generar guanos más estables, que podrían aplicarse como enmiendas a cultivos y frutales, con menos generación de olores, y por tanto menos impacto en la comunidad”, explicó la Dra. Williams.

UNIDAD AVÍCOLA

Los recursos obtenidos que son aproximadamente 180 millones de pesos, del Fondo de Innovación para la Competitividad Regional FIC, han permitido consolidar la unidad avícola de la UdeC a través de la habilitación de espacios y adquisición de equipamiento para la creación de conocimiento sobre aditivos dietarios e insumos agrícolas tendientes a mejorar la productividad del sector avícola y reducir el impacto ambiental que tienen estos, valorizando materias primas del sector agrícola, como los residuos de la industria molinera y frutícola, para la creación de insumos que permitan generar circularidad en la producción.  “Para ello se considera que, en la región, y así como en el país y el mundo, existen distintos sistemas productivos de gallinas de postura como gallineros tradicionales en jaula, que se encuentran en retroceso, gallinas de piso, pero confinadas, y los sistemas de gallinas libres que acceden al pastoreo, que considera la crianza de gallinas de traspatio o de las pequeñas productoras avícolas”, precisó Dra. Pamela Williams.

El proyecto incluye la habilitación de un gallinero tradicional para fines científicos, de docencia y transferencia de tecnologías, gallinero de sistema libre, adquirir equipamiento para evaluar la calidad de huevos y del biocarbón, “y se construirá una sala de uso múltiple para realizar capacitación a productores, empresas y estudiantes de nuestra Facultad o de otras universidades u otras instituciones que lo requieran en el campo. Del punto de vista científico-tecnológico, se desarrollará este aditivo que permitirá mejorar la eficiencia productiva de planteles avícolas, y el impacto ambiental, que generan los planteles de aves”, precisó la directora del proyecto, Dra. Pamela Williams.

El trabajo desarrollado por expertos de Agronomía UdeC, fue destacado por el Gobernador de Ñuble, Oscar Crisóstomo. “Este proyecto en particular apunta a una economía circular que nos permite ir reutilizando y generando nuevas condiciones y lo que esperamos también es que este proyecto de productos suficientes para generar startup que se dediquen a esta área. Así que esta alianza que tenemos con la Facultad de Agronomía y la Universidad de Concepción es muy virtuosa y vamos a seguir apoyando estas iniciativas”.

PRESENTACIONES

Sobre el control de bacterias patógenas en huevos, tema presentado por la Dra. Valeria Velasco y el ingeniero agrónomo, tesista de magíster en Ciencias Agronómicas de la UdeC, Diego Figueroa, destacaron que durante el proyecto se hizo un estudio invitro para evaluar el efecto que tiene el biocarbón sobre bacterias patógenas y benéficas relacionadas a la industria del huevo. “Hicimos este estudio invitro para ver cómo afectaba a las bacterias en condiciones controladas, no en el intestino del animal. En este estudio se usaron distintas concentraciones de biocarbón que van del 01 al 1% y encontramos que el biocarbón provenientes de la paja de trigo y cáscara de avellana, en estas concentraciones no tiene un efecto antimicrobiano, ello implica que si esto se lo damos a los animales y hacemos el ensayo que viene a continuación que es en vivo, este biocarbón no afectaría la diversidad de su flora intestinal”, explicó la Dra. Valeria Velasco.

Otra de las ventajas mencionadas en la jornada fue su incorporación como aditivo en la dieta para animales, tema en el que ahondó la Dra. Cristina Segura de la Unidad de Desarrollo Tecnológico UdeC. “Como grupo UDT presentamos lo relacionado a la producción del material que en este caso lo estamos probando como un aditivo para dieta en aves. Si los resultados funcionan bien, esperamos poder emplearlo en dieta de animales, sobre todo rumiantes y cerdos y más adelante esperamos hacerlo en dieta de salmones. Hay algunas experiencias internacionales al respecto, pero nosotros debemos ver los resultados a nivel de campo para analizar su funcionamiento”, explicó la experta.

Este proyecto que está siendo ejecutado por un equipo de trabajo conformado por expertos de la Facultad de Agronomía, Ciencias Veterinarias, y la Unidad de Desarrollo Tecnológico de la UdeC, cuenta con el apoyo de productores avícolas asociados como la Asociación Tejiendo Sueños, Agrupación Chicken Chicken Buli, Avícola Cóndor y Avícola Peumo; además de empresas de alimentos como Nutravet y Molino Santa Marta.

Por Francisca Olave Campos

Incorporado recientemente como académico al Departamento de Suelos y Recursos Naturales de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción, el Dr. Walter Valdivia Cea, se encuentra participando en dos proyectos de extensión, relacionados con el manejo de los recursos hídricos.

El primero de ellos, que ya se encuentra en una etapa avanzada, se denomina, “Diagnóstico de la fuente hídrica de riego agrícola en el secano interior de Maule”, proyecto que es financiado por la Comisión Nacional de Riego (CNR) y es ejecutado por la Facultad de Ingeniería Agrícola de la UdeC, y en el cual el Dr. Valdivia empezó como especialista edafólogo donde fue el encargado de hacer el estudio de suelos en toda el área de influencia, que comprende gran parte del secano del Maule, entre Constitución y el sur de Cauquenes, “pero además de eso he estado muy ligado a otras aristas del proyecto, donde participé definiendo la sectorización de las áreas potencialmente regables, la demanda de agua de los cultivos, evaluación económica de los proyectos y en la determinación futura del uso de suelo, enfocado en la producción de frutales mayores, menores y hortalizas”, precisó el académico quien también se refirió al objetivo de este trabajo que busca proponer obras de riego para la zona del secano interior del Maule.

De acuerdo con lo explicado por el experto, “lo importante de este trabajo es que potencialmente beneficiaría a una gran población del secano de Maule, donde actualmente existe muy poca infraestructura de riego extra-predial. Los proyectos que se están proponiendo beneficiarían a una superficie agrícola importante, y se podrían incorporar frutales y cultivos al sistema productivo agrícola del secano debido al aumento de la seguridad de riego”, de ahí la envergadura de este proyecto que beneficiaría a agricultores que verían un aumento significativo en sus producciones.

El segundo proyecto en el que participa el Dr. Walter Valdivia se llama, “Transferencia tecnológica, programación y control del riego tecnificado”, iniciativa que también es financiado por la CNR y ejecutado por la Facultad de Ingeniería Agrícola de la UdeC. “Aquí participamos dos especialistas, uno está trabajando en el valle del río Limarí, y yo que estoy a cargo de las capacitaciones, en el valle del río Maule”, precisó.

CAPACITACIONES

En respuesta a las necesidades de capacitar a los agricultores en tecnologías asociadas al riego, es que la CNR se ha propuesto impulsar una serie de programas que buscan optimizar el consumo hídrico a nivel intra-predial por parte de los agricultores mediante la incorporación de nuevas tecnologías asociadas a la programación y control del riego. “Este programa corresponde al primero de ellos y busca hacer más eficiente la utilización del agua de riego por los agricultores de los valles del río Limarí, en la Región de Coquimbo, y del río Maule en la región homónima, al entregarles herramientas para un uso racional del recurso hídrico en sus cultivos. Este programa pretende básicamente capacitar a los agricultores en la toma de decisiones de ¿cuándo y cuánto regar? al transferir técnicas y tecnologías que les permitan lograr un riego eficiente de sus cultivos, con el fin de que maximicen la calidad y productividad de estos y rentabilicen su negocio al consumir menos: agua, energía y fertilizantes”, explicó el Dr. Valdivia.

En el contexto de estos proyectos se instalaron cuatro parcelas demostrativas, ubicadas en las comunas de Linares y San Rafel en la Región del Maule, y en dos sectores de la comuna de Ovalle en la Región de Coquimbo, con diversos tipos de sensores para mejorar la eficiencia del uso del agua a través de la programación del riego. “Tenemos sensores de variables medio ambientales, para poder determinar evapotranspiración, también hay sensores de humedad de suelo, para poder ajustar tiempo y frecuencias de riego y también tenemos sensores de plantas como micro tensiómetros, los que entregan información respecto del estado hídrico de las plantas, lo que sirve como una herramienta para poder tomar decisiones en la programación del riego. En estas parcelas, en total capacitamos a aproximadamente 100 agricultores (50 en Maule y 50 en Limarí) y el trabajo con ellos se extenderá hasta enero del próximo año”.

Según lo manifestado por el Dr. Walter Valdivia, las capacitaciones de estos agricultores, se relaciona con conceptos generales del riego y relaciones hídricas en el continuo: suelo-planta-atmósfera, el control de riego localizado y la sectorización en base a tipos de suelo. “También los capacitamos sobre los sensores de clima, humedad de suelo y fitomonitoreo y ahí les enseñamos sobre su instalación, cómo manejarlos y cómo se trabaja con la telemetría. Incluso trabajamos con el procesamiento de datos de campo y con eso generamos las recomendaciones de riego, la idea es que ellos puedan tomar sus propias decisiones”. Este proyecto culminará con una gira tecnológica donde se seleccionará a agricultores de la región del Maule para que conozcan la realidad productiva del valle del río Limarí y viceversa.

ACADEMIA

Finalmente, el académico destacó que trabajar en este tipo de proyectos tiene una incidencia directa en la formación de los futuros agrónomos y agrónomas. “Estos trabajos aumentan tus redes de contacto lo que finalmente te permite tener por ejemplo sitios donde llevar a los alumnos y alumnas para realizar labores en terreno, o lugares donde ellos podrían realizar sus prácticas profesionales o pasantías profesionales, entonces se abren muchas puertas que son importantísimas para la formación de nuestros futuros profesionales”.

Por Francisca Olave Campos

Un equipo multidisciplinar de investigadores de la Facultad de Agronomía y de la Facultad de Farmacia, de la Universidad de Concepción y del CEBAS-CSIC (España) lleva varios años estudiando estrategias de elicitación para enriquecer con compuestos bioactivos plantas de la familia de las brassicas, algunas muy consumidas en todo el mundo como el brócoli, rábano, o coliflor; y otras como el yuyo o el rábano silvestre que no están siendo producidas como alimentos en Chile, pero que tienen un altísimo potencial para el desarrollo de nuevos ingredientes.

Si bien son conocidas las propiedades nutricionales del brócoli, de las coles o del rábano, señaló la Dra. María Dolores López Belchí, responsable de esta investigación, desconocido es el mecanismo que lleva a estas plantas a sintetizar más o menos contenido de compuestos beneficiosos para la salud según las condiciones ambientales bajo las que estén sometidas durante su desarrollo.

La investigación de este proyecto Fondecyt Regular, tiene como foco principal buscar estrategias para producir alimentos más saludables. “Esto lo podemos conseguir con la aplicación de moléculas conocidas como elicitores que desencadenan una respuesta defensiva en la planta, sintetizando más compuestos beneficiosos para la salud, como son los glucosinolatos o compuestos fenólicos, siendo estos bien conocidos por su poder antioxidante. En este sentido, podemos utilizar estrategias de elicitación tanto en precosecha como postcosecha”, explicó la académica de la Facultad de Agronomía de la UdeC.

Entre los elicitores más conocidos está el uso de hormonas. Sin embargo, se requiere investigar nuevos elicitores que sean fáciles de manejar y más económicos y a esto se dirige esta investigación. “Hemos evaluado aplicaciones exógenas de distintos elicitores conocidos como metiljasmonato, ácido salicílico, quitosano y otros menos familiares como el agua electrolizada. Hemos sometido a las plantas a distintos factores ambientales, y los resultados han sido claros; generalmente obtenemos alimentos saludables, enriquecidos de compuestos bioactivos llegando a duplicar los contenidos de glucosinolatos o compuestos fenólicos en estas brassicas”, dijo la Dra. López-Belchí.

En el marco de este proyecto de investigación la estudiante del Doctorado en Ciencias de la Agronomía, UdeC, María Trinidad Toro Rojas, ha desarrollado un modelo de redes neuronales artificiales para predecir el comportamiento del rábano, en relación con el contenido de compuestos saludables, cuando se le aplican distintos elicitores o se someten a altas temperaturas.

“En un contexto más realista, no podemos obviar que los futuros cultivos crecerán en ambientes mucho más estresantes que los actuales.  Esto quiere decir que al igual que hay sustancias que mejoran el contenido de compuestos saludables en las brassicas, también hemos visto que hay factores ambientales que pueden disminuir su valor nutricional. Y esto es bastante delicado y requiere mucha más investigación”, comentó la académica, quien agregó que, “el cambio climático y las nuevas condiciones ambientales están afectando a la producción de alimentos.  Se sabe que habrá menos tierra cultivable y se producirán alimentos menos nutritivos. Además, no todas las variedades se van a adaptar bien a estas nuevas condiciones, por lo que se verá mermada la diversidad en la producción de alimentos”.

Frente a este panorama la experta fue tajante. “No podemos pretender producir alimentos saludables sin la amenaza que suponen las altas temperaturas, el aumento de las concentraciones de CO2, la restricción hídrica, los xenobióticos o nuevos contaminantes ambientales como los microplásticos”.

En este sentido, otro estudiante del Doctorado en Ciencias de la Agronomía, que trabaja en el proyecto, Marcelo Illanes Tapia, investiga ciertos factores ambientales o contaminantes que pueden afectar el contenido de compuestos beneficiosos en plantas como el brócoli o la coliflor. “Ya hemos visto cómo los microplásticos podrían afectar disminuyendo el contenido de glucorafanina (precursor de isotiocianatos con beneficios en la salud) en el brócoli. Hemos aprendido que estudios sobre producción de alimentos, salud y cambio climático no deben separarse. Por lo tanto, es de suma importancia conocer las respuestas de estas especies económicamente importantes ante el nuevo paradigma ambiental y con ello contribuir con nuevo conocimiento en materia de seguridad alimentaria”, puntualizó la Dra. López Belchí.

Una delegación de la Universidad de Tübingen (UTü), Alemania, específicamente del Centro para Brasil y Latinoamérica (nombre original en alemán: Brasilien und Lateinamerika Zentrum /ICGSS; Universität Tübingen), se reunieron ayer con el jefe de carrera de Agronomía, Dr. Leandro Paulino, para inspeccionar potenciales cooperaciones internacionales y formar redes en áreas de interés en común.

“Por mi vinculación con un proyecto de gran envergadura de fondos y capacidades técnicas y científicas, el programa prioritario SPP-DFG-1803 EarthShape (www.earthshape.net), me solicitaron participar de esta reunión en la cual presentaron sus áreas de interés”, explicó el Dr. Paulino, quien además precisó que el encuentro fue gestionado por la Dirección de Relaciones Internacionales de la UdeC.

“Dado lo anterior, y porque el investigador que lidera EarthShape, Dr. Todd Ehlers, es un destacado especialista de las ciencias de la Tierra en la UTü; y porque soy el coordinador de este proyecto en Chile, nos reunimos para coordinar ciertas acciones en ámbitos que son de nuestro interés”, sostuvo el académico.

“Discutimos las posibilidades de nuevas vinculaciones, producto de la exitosa experiencia del proyecto EarthShape y la red de investigadores generada, de la cual gran parte involucra la UTü, que en particular pienso pueda mantener interés con nuevas formas de cooperación en Chile, en especial la UdeC, la facultad y carreras de Agronomía; y sus programas de postgrado, para pasantías y visitas bilaterales de estudiantes; cursos intensivos de profesores/as alemanes/as en Chile; intercambios bilaterales de investigadores/as; entre otros, a través de los programas de vinculación que manejan en la UTü”, puntualizó el Dr. Leandro Paulino.

En la imagen, Esteban Morera, Leandro Paulino y Martina Schultze.

Facebook
Facebook