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Este 12 y 13 de enero se llevará a cabo el Noveno Encuentro Mundial del Cerezo 2021, y en el evento estará presente como expositor, el académico y Director del Departamento de producción Vegetal de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción, Dr. Richard Bastías.

El evento organizado por PEC Chile, se desarrollará en una innovadora   plataforma virtual, con transmisión en vivo, con  reuniones de negocios,  rondas de preguntas  a los relatores y ponencias de expertos de todo el mundo, entre ellos el Dr. Bastías, cuya presentación, que será el 13 de enero, tratará sobre avances en el uso de cobertores en cerezas. “Me enfocaré en lo que hemos logrado entender a la fecha sobre la fisiología del cerezo bajo diferentes sistemas de protección climática (cobertores), incluyendo aspectos de eficiencia lumínica, desarrollo floral, crecimiento de frutos, firmeza de frutos y fotosíntesis. Todo lo anterior en la búsqueda de modelos tecnológicos para la producción sostenible de cerezas en un contexto de cambio climático.

El evento de transmisión internacional, cuyo tema central este 2021, es la eficiencia hídrica y potencial productivo en la Industria del Cerezo, fue destacado por el Dr. Richard Bastías, como una actividad de gran trascendencia. “Es muy grato para mí participar en este Encuentro Mundial del Cerezo en donde expondrán especialistas y referentes de Chile, China, Estados Unidos, Italia y Canadá, lo que demuestra el posicionamiento que ha ido ganando nuestra Universidad en esta especie frutal de importancia económica para el país”, manifestó el académico quien finalmente finalizó señalando que “en esta oportunidad Chile será el único anfitrión de un evento con estas características y que será 100% online y que se enfocará en la temática de eficiencia hídrica y potencial productivo, donde se
entregará los últimos avances en manejo del cultivo, nutrición, riego y uso de cobertores”.

Por Francisca Olave Campos

Poniendo énfasis en las principales ventajas logradas con la utilización de mallas foto-selectivas, se dio termino al proyecto apoyado por la Fundación para la Innovación Agraria, FIA, denominado, “Mejoramiento de la competitividad de los huertos de manzanos mediante el desarrollo de mallas con técnicas foto-selectivas específicas para las condiciones climáticas y productivas de este cultivo en Chile”, iniciativa realizada por el Departamento de Producción Vegetal de la Facultad de Agronomía y organismos como la Fundación para el Desarrollo  Frutícola (FDF), la empresa Delsantek (fabricante de mallas), las exportadoras: Copefrut y Unifrutti, además de productores de manzanas (Agrícola Uni-Agri, Agrícola Argomedo Ltda. y Agrícola Coigue Ltda), quienes esta mañana validaron el potencial productivo de la utilización de mallas de colores para mejorar huertos de manzanos.

Este proyecto tecnológico que fue desarrollado en un plazo de tres años, fue licenciado en 2017, siendo el principal objetivo crear mallas con técnicas foto-selectivas específicas para las condiciones climáticas locales. El coordinador del proyecto, Dr. Richard Bastías, ingeniero agrónomo y académico de la Facultad de Agronomía, indicó que la iniciativa partió con el desarrollo de los prototipos de mallas, pensando en dos problemáticas que presentaba la industria, “primero que existe una alta pérdida de frutas por daños provocados por el sol sobre las manzanas, se habla de aproximadamente 100 millones dólares al año en pérdidas, por fruta que no es exportada, y en los huertos estamos hablando de un 40% de descarte de fruta que no se va a packing, entonces el problema económico que enfrenta la industria, que ya tiene rentabilidad baja, es considerable”.

Un segundo aspecto de igual relevancia tiene que ver con las condiciones extremas de radiación y temperatura particulares en la zona productora de manzanas y que se ha agravado por temas ambientales como el cambio climático. “A Chile llegaron mallas con estándares internacionales y nosotros las creamos con estándares locales, tomando en consideración factores como la intensidad de radicación solar, las diferencias de temperatura, entre otras variables”, explicó el Dr. Richard Bastías, quien se refirió a algunas de las ventajas de este innovador proyecto.

“Las mallas se transformaron en 3 prototipos que fueron probadas en tres localidades, con 3 variedades distintas de manzanas. Encontramos que en dos variedades, en la Pink Lady y Granny Smith, el prototipo funciona bien. Estas mallas promueven condiciones para que la fruta se auto proteja desde el punto de vista fisiológico frente a la radiación solar directa y altas temperaturas”, precisó el Dr. Bastías.

Estas mallas que son de alta densidad, que es monofilamento, dura al menos 7 temporadas, por lo que temas como la radiación o temperaturas pueden ser trabajadas a largo plazo. Así lo explicó el académico de la Facultad de Agronomía. “La radiación directa con una malla monofilamento negra, al 20% de sombra, la reducción de la radiación directa es de un 19% y con una malla azul-gris a la misma densidad de tejido, la disminución es de un 26%, entonces estamos hablando de casi un 10% más de reducción de radiación directa sin tener que incrementar el grado de sombreado y eso es un impacto positivo en la producción. En términos de daño por sol en la variedad Granny Smith bajamos un 10% el daño de quemadura de sol en comparación a la condición de malla negra, y sin malla el impacto sobre el golpe de sol disminuyó casi un 20%. El color de la fruta tampoco se vio alterado, de hecho entre el 70 y 75% de la fruta producida bajo la malla azul-gris, el color fue un verde intenso. En la Pink Lady, se logró bajar el daño por sol llegando a niveles inferiores al 2% bajo esta malla, sin afectar negativamente la coloración de frutos; de hecho cerca de un 80% de la fruta bajo estas mallas alcanzó el sobre color de cubrimiento que es lo que requiere la industria”.

Cabe mencionar que este proyecto comprende, además, la realización de un manual de manejo del huerto bajo estas mallas, donde estarán presente el tema ambiental e información referente al manejo del riego, raleo, nutrición mineral, plagas, enfermedades, entre otros datos de interés para los productores.

Considerando que actualmente Chile destaca mundialmente por ser el principal productor y exportador de manzanas a nivel del hemisferio sur, transformándose en la segunda especie en importancia económica a nivel nacional, de vital importancia resultan las ideas innovadoras que ayuden a mejorar la sustentabilidad productiva en este cultivo frutal.

Es así como destaca el proyecto que lidera el académico Dr.Richard Bastías, de la Facultad de Agronomía del Campus Chillán de la Universidad de Concepción, ya que se trata de una iniciativa que busca prevenir el daño que ocasionan
factores climáticos en la producción de manzanas y otros frutales y a su vez mejorar la rentabilidad de estos cultivos.

HERRAMIENTA AGRICOLA

Según lo explicado por el profesional, “la manzana en Chile ha tenido un problema importante y recurrente por años, y se relaciona con el daño que provoca el exceso de radiación y altas temperaturas en la fruta. La manzana es muy sensible a la quemadura por sol (golpe de sol), y hoy este problema se ha acentuado más, principalmente por efecto de las altas temperaturas. Algunos relacionan este problema con el cambio climático y será cada vez más grave, producto de que muchos huertos actuales se están plantando en mayor densidad, es decir, árboles más pequeños, con menos follaje y en donde la fruta queda mucho más expuesta a la radiación directa entonces la fruta se quema más. Y además hay un aspecto genético en el que las variedades nuevas que hemos estado introduciendo como país, son variedades muy sensibles a este
problema. Por ejemplo, ‘Fuji’ y ‘Pink Lady’ son 2 variedades muy top que exportamos en manzanas, pero muy sensibles al daño por sol, a tal nivel que se puede perder hasta el 40% de la producción, por el daño que provoca la radiación solar”, explicó Bastías.

Frente a esto hoy en día los huertos nuevos de manzanos se están plantado bajo malla, para evitar que reciban la radiación directa, para bajar la temperatura y reducir el daño por sol e incluso para proteger al fruto de posibles
granizadas.

“Una de las tendencias en los últimos años es crecer y plantar manzanos hacia la precordillera y hacia el sur del país, eso nos pone en mayor riesgo en el tema de granizadas, que si ocurre en el periodo de floración o en frutos pequeños, puedes perder parte importante de la producción. Entonces también se están usando las mallas para proteger los huertos de las granizadas”.

MALLAS DE COLOR

Lo novedoso del proyecto que realiza el profesor Batías, es que además de entregar información sobre lo que sucede bajo las mallas en cuanto al microclima y los efectos positivos y negativos de su utilización es que abordan una nueva arista, el uso de mallas de colores. “Estamos estudiando una tecnología nueva con mallas foto-selectivas o mallas de color. Con estas mallas  se modifica el espectro de luz sobre los huertos, para modificar ciertos procesos fisiológicos del árbol que mejoran su potencial productivo. La idea es
determinar los beneficios que podemos obtener, porque piensa que la inversión en estos huertos es alta, de alrededor de 15 a 20 mil dólares por hectárea (sin el costo del suelo), por la densidad de plantación (2 mil a 3 mil plantas por hectárea) y porque los huertos son modernos y el costo de
colocar plantas con mallas, significa un adicional de 10 mil dólares más, entonces como es un costo de inversión alta se justifica buscar mallas que te permitan obtener beneficios adicionales”, explicó el profesional que desarrolla la investigación con financiamiento de la vicerrectoría de la UdeC y en convenio con privados.

Esta tecnología desarrollada en Israel, aún no está validada en Chile, de ahí la importancia de este proyecto, que ya está arrojando luces de los beneficios de utilizar mallas de colores. “La mallas de color que pueden ser roja, amarilla o azul, modifican el espectro de la luz solar, cambiando la morfogénesis y fisiología del árbol, entonces podríamos

aumentar el rendimiento, controlar el crecimiento de la planta de manera de reducir costos de poda, raleo y aumentar la eficiencia del uso del agua. Entonces esa es nuestra apuesta”, puntualizó Bastías.

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