Una nueva promoción de titulados y graduados fue entregada por la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción, cuyos egresados de los campus Concepción y Chillán se integrarán próximamente al mundo laboral.
Fundada el 17 de noviembre de 1954, Agronomía UdeC ha sido, desde sus inicios, un referente en la formación de profesionales de excelencia, comprometidos con el desarrollo del país, la innovación científica y el progreso del sector agroalimentario, con el propósito de contribuir a una mejor calidad de vida para las personas. En este contexto, el recientemente asumido decano de la Facultad, Manuel Faúndez Salas, entregó un mensaje desde la responsabilidad institucional de formar a las nuevas generaciones, destacando que en estas ceremonias “no solo celebramos el término de una etapa académica, sino también el fortalecimiento de una tradición que data de hace 70 años. Nuestra Facultad nació con el compromiso de impulsar el progreso agroalimentario del país y hoy ustedes se convierten en los autores contemporáneos de una historia que ya suma más de siete décadas de excelencia académica y vocación pública”.
Asimismo, el decano señaló que “la sociedad, nuestro país y el mundo no les pide simplemente ser ingenieros e ingenieras agrónomas, sino agentes de cambio, protagonistas en la búsqueda de soluciones a los grandes desafíos de nuestro tiempo, como la seguridad alimentaria, la construcción de sistemas agroalimentarios no solo eficientes, sino también insertos en mercados transparentes y competitivos”. A ello sumó el desafío de la sustentabilidad integral y el ordenamiento territorial, lo que exige profesionales capaces de articular la producción con la protección ambiental. Finalmente, planteó el desafío de la innovación y la tecnología, instando a “no ser meros usuarios de la tecnología, sino sus guías, de manera que sirva para mejorar las condiciones de vida y de trabajo de las personas, especialmente en el mundo rural”. En este sentido, enfatizó que “humanizar la tecnología significa orientarla a resolver problemas reales y a cerrar brechas, no a ampliarlas”.
Frente a este escenario, el llamado de la autoridad fue a continuar renovando conocimientos, avanzar en procesos de especialización y fortalecer la colaboración con otras disciplinas, con el fin de ofrecer soluciones integrales a los desafíos actuales.
En la ceremonia del Campus Chillán, realizada el jueves 22 de enero, se titularon cincuenta y cuatro estudiantes, a los que se sumaron dieciocho graduados de programas de postgrado: trece del Magíster en Ciencias Agronómicas y cinco del Doctorado en Ciencias de la Agronomía. En representación de sus compañeros, José Agustín Dinamarca Hermosilla entregó un mensaje en el que destacó que “hoy cosechamos todo lo sembrado en cinco años, en un proceso en el que se mezclan emociones, orgullo y la satisfacción de haber
culminado un camino que comenzó cargado de sueños, expectativas y desafíos. No solo celebramos la obtención de un título profesional, sino también el cierre de una etapa fundamental en nuestra vida personal y profesional”.
Por su parte, en la ceremonia del Campus Concepción, realizada el 27 de enero, fueron treinta y ocho los titulados. En representación de ellos, Maricela Aqueveque Toledo ofreció unas palabras de despedida, señalando que “es un gran honor representar a mis compañeros en esta ceremonia. Parece que fue ayer cuando nos conectamos a nuestra primera clase y, sin darnos cuenta, entre nervios, expectativas y sueños, comenzaba una de las etapas más importantes de nuestras vidas. Nuestros caminos estuvieron marcados por múltiples cambios: del trabajo remoto producto de la pandemia pasamos a la presencialidad, de la emoción del primer trabajo en terreno a la nostalgia de la última gira. Aprendimos a adaptarnos, a reorganizarnos y a seguir adelante, siempre con el apoyo de académicos y funcionarios de Agronomía UdeC, así como con la contención de nuestras familias, amigos y seres queridos, sin quienes no estaríamos hoy aquí”.
De esta manera, el logro alcanzado por los nuevos titulados y graduados representa mucho más que la obtención de un certificado profesional: es el reflejo de años de estudio, aprendizajes compartidos, perseverancia y constancia en un proceso formativo que culminó con esta tradicional y significativa ceremonia.