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El doctor Marco Sandoval, advierte que 60% de los suelos de Chile están degradados, pero es un problema infravalorado. El sustento para la vida, cultivos, alimentos y economías tiene una resiliencia que le permite seguir funcionamiento, aunque con la intervención humana, incendios y eventos extremos se erosiona y daña su calidad y roles como demuestra la evidencia. Recuperar, mejorar y conservar es un reto urgente para asegurar el desarrollo y bienestar local.

Sustento esencial para la vida, sin excepción.

El suelo tiene una compleja composición de la que, aunque se hace invisible a nuestros ojos, se depende vitalmente para preservar la biodiversidad y la humanidad de muchas formas. Desde soportar las muy diversas plantas que producen el oxígeno que necesitamos para respirar en el planeta y pueden ser fuente de alimentos, materias primas y economías, hasta retener agua y participar del ciclo de carbono.

En efecto “la degradación del suelo es unos de los daños ambientales más graves que enfrenta el país, y por la resiliencia de nuestros suelos no se visibiliza como debería”, sostiene el doctor Marco Sandoval, director del Departamento de Suelos y Recursos Naturales de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción (UdeC).

Los estudios indican que cerca del 60% de los suelos en Chile tienen algún grado de erosión y degradación por distintas causas, expone. Y cada vez la situación empeora por esa interacción multicausal.

Al detenerse en Biobío, donde el suelo sustenta relevantes actividades forestales y agropecuarias, y la zona centro-sur y sur, advierte que los incendios forestales que devastan miles de hectáreas cada temporada estival degradan significativamente los suelos, y que luego las intensas lluvias de los meses invernales intensificaron la erosión.
Aunque sus funciones ecológicas y productivas siguen cumpliéndose normal a vista de la población general, pero no para especialistas como Sandoval que investigan para comprender y abordar la problemática, generando evidencias en distintas materias que impulsan a tomar decisiones y acciones urgentes para recuperar y preservar nuestros suelos, y así asegurar el desarrollo económico, seguridad alimentaria y bienestar social.

Un desafío local que se enmarca en uno global, en todo el planeta hay gran degradación, razón por la que cada 7 de julio se conmemora el Día Internacional de la Conservación del Suelo.

Grave impacto humano

“Nuestra especie es la mayor responsable de la destrucción del suelo”, afirma el doctor Sandoval.

Y es que pueden alterar y dañar nuestros suelos los eventos extremos como olas de calor, heladas, sequías, lluvias intensas e inundaciones que ocurren naturalmente, y cuya ocurrencia está aumentando en frecuencia e intensidad por el cambio climático, aumentando el riesgo y avance de la erosión y degradación.

Pero, las actividades e intervenciones humanas son las que impactan de forma directa: cambio en el uso de suelo, malas prácticas agrícolas como agricultura intensiva y uso de productos químicos sobre los cultivos, incendios forestales (accidentales y también muchas veces intencionales), tala de bosques y urbanización.

“Suelos degradados están relacionados con la pobreza y la mala nutrición de la población”

Con la degradación se ponen en riesgo la calidad y funciones vitales del suelo que repercuten en distintas aristas que terminan por amenazar el bienestar de territorios y comunidades. “Los suelos degradados están estrechamente relacionados con la pobreza y la mala nutrición de la población”, advierte el doctor Marco Sandoval.

Y es que resalta que provisión y calidad del agua que se bebe y usa para varias actividades esenciales a nivel doméstico y productivo, del aire que todos respiramos, y de los alimentos que consumimos, dependen de la función y la calidad que tengan nuestros suelos. Por ende “la calidad del suelo repercute en nuestra salud”, asevera.

Entonces, la erosión y degradación de este sustento vital desfavorece la conservación y provisión del agua, también la calidad y capacidad productiva de ecosistemas y cultivos, lo que se traduce en encarecer la producción y venta de alimentos o materias primas, además de limitar las alternativas y hasta afectar el suministro de ciertos productos y nutrientes.

La magnitud de las repercusiones empeora con el avance del fenómeno. “Se puede llegar a una pérdida de todas las propiedades del suelo, lo cual genera una pérdida de la biodiversidad que este sistema sostiene”, asegura el investigador.

El reto de conservar los suelos

Recuperar y conservar los suelos es un reto complejo, pero posible, y sobre todo esencial.

Las estrategias integrales son clave; se debe trabajar en mejorar directamente las actividades y causas humanas, y gestionar el riesgo y aumentar la resiliencia para afrontar el cambio climático e inevitables eventos meteorológicos extremos.

Sandoval asegura que la ciencia ha generado conocimientos y soluciones concretas y efectivas para enfrentar diversas situaciones específicas y están disponibles para su uso e impacto, desde tecnologías hasta modelos de manejo de recursos y estrategias para recuperar y mejorar suelos.

En ese aspecto está su propio desafío científico, parte de distintas líneas de investigación que se desarrollan en el estamento que lidera por distintos grupos y laboratorios. Por ejemplo, abordan y generan evidencias de efectos de incendios y recuperación de suelos; rehabilitación de suelos afectados por degradación, aplicación de materiales orgánicos y uso de agricultura regenerativa; y estudios sobre la relación entre la salud del suelo con la humana y planetaria.

El impacto real vendrá cuando las evidencias y soluciones que provee la ciencia se utilicen de forma masiva y sostenida. En ello, el investigador releva como crucial el poder generar convenios que permitan transferir todo el conocimiento científico, tecnologías e innovaciones que se han generado a los actores competentes, y así hay responsabilidad de considerar e impulsar cambios en organismos que toman decisiones, generan políticas públicas y administran recursos.

Ante ello, como los mayores retos de Chile en esta materia menciona “aprobar la ley de suelo que espera por años, y educar y preparase para eventos que causan degradación en los suelos”.

¿Qué es el suelo?

“Un sistema abierto, jerárquico, complejo y dinámico capaz de sostener ecosistemas terrestres naturales y/o productivos con manejos de mantención o sustentable”, define el doctor Marco Sandoval al suelo.

Esta concepción resulta de una evolución y profundización en la compresión de lo que es el suelo en su amplia complejidad.

El académico de la UdeC explica que en el suelo hay una relación entre distintos sistemas (físico, químico y biológico), componiéndose de materia orgánica e inorgánica, elementos como agua y organismos vivos como una gran diversidad de microorganismos, hasta las plantas que soporta, mientras éstas soportan otras funciones vitales.

Desde allí hay una diversidad de características en su composición que dan vida a diversos tipos de suelo, así también varían calidades y capacidades.

“Las características de un suelo están dadas por su material geológico, que a su vez se ve afectado por el clima y la vegetación”, precisa Sandoval. “Hoy la investigación nos permite incorporar los aspectos antropogénicos mayormente en la destrucción del suelo y en menor medida la construcción de suelo”, añade.

Y aclara que según la clasificación USDA a nivel mundial existen 12 órdenes de suelos, dentro de cada orden familias y subfamilias, llegando hasta las series de suelo que en una región pueden ser muy numerosas. Así que en Chile hay varios tipos de suelo, y varios sustenta a la Región del Biobío.

En este sentido, el investigador explica que acorde al tipo de suelo, su formación y otros factores, se definen características diferenciadoras entre estos. Por ejemplo hay diferentes proporciones de arena, limo y arcilla; profundidad, materia orgánica, capacidad de almacenar agua disponible para plantas, estabilidad de la organización estructural.

Según ello varían las capacidades y resiliencia del suelo, lo que es clave para valorar riesgos e impactos de distintos factores de erosión y destrucción, e incluso para diseñar estrategias de adaptación al cambio global. “De hecho, suelos más profundos, con mayor capacidad de almacenar agua y mayores contenidos de materia orgánica, permitirán enfrentar el cambio climático y procesos productivos de mejor manera”, afirma.

“De ahí la necesidad de mantener y generar prácticas amigables con el suelo, esto está íntimamente relacionado con el concepto de salud del suelo que se relaciona de manera directa con la salud humana y del planeta”, cierra.

 

Creditos: Natalia Quiero / Diario Concepción Ver nota original

La cuarta edición del «Concurso Tesis Doctoral», que organiza la Dirección de Postgrado de la UdeC, premió en el área de Ciencias a Milagros Ginebra Aguilar, quién se graduó recientemente del Programa de Doctorado en Ciencias de la Agronomía. Esta distinción es el resultado de su destacado trabajo de investigación, el cual demostró un nivel sobresaliente y ha dejado una huella significativa en el desarrollo del área de las ciencias.

La tesis presentada por Milagros fue sobre el uso de biocarbón como enmienda para suelos, por lo que su profesora guía, la Dra. Cristina Muñoz Vargas destacó el reconocimiento de su graduada. “Logramos hacer varios ensayos tanto en laboratorio como en terreno y tuvimos resultados bien interesante donde se pudo determinar que la contribución del biocarbón al suelo, es principalmente acumular carbono atmosférico, enriquecer con fósforo dependiendo del tipo de biocarbón y disminuir la acidez del suelo. Esto permitió aumentar el rendimiento de un cultivo que es el caso del sorgo forrajero”, destacó la Dr. Cristina Muñoz, quien agregó que los resultados incluso fueron publicados en tres revistas internacionales de alto impacto.

Sobre lo que significó este reconocimiento Milagros manifestó que “mi primera sensación cuando recibí la noticia fue una gran sorpresa. Me presenté al concurso como un ejercicio académico tratando de resumir en un CV corto y en una carta corta la importancia de mi tesis doctoral, sin embargo, sé que la UDEC tiene muchos doctorados y la categoría a la que me correspondía presentarme ¨Ciencias¨ tiene una gran historia de resultados científicos de mucha calidad, así que sabía que era muy difícil resultar ganadora, pero el hecho que desde mi doctorado en Ciencias de la Agronomía aceptaran que fuera la candidata que represente al doctorado en este certamen, ya era un premio y un gran compromiso para mí. Después de la sorpresa llegó la alegría y el agradecimiento a mi profesora guía, Dra. Cristina Muñoz, al Laboratorio de Materiales Carbonosos que ella conduce, al campus Chillán y al claustro del Doctorado en Ciencias de la Agronomía. Todos ellos son también merecedores de este importante logro, el estudio que realizamos y que salió premiado no hubiese sido posible sin el apoyo de estas instituciones y profesores”, dijo Milagros, quien también agregó que, “de manera personal es un orgullo para mí que se reconozca el esfuerzo y los resultados obtenidos desde mi trabajo de tesis, pero sobre todo que se premie la excelencia del Doctorado que representé en este concurso. Por otro lado, con mi profesora guía conversábamos lo importante que era que se haya reconocido el tema de investigación en el que trabajamos juntas, por su carácter multidisciplinario, integrando las problemáticas de intensificación sostenible de la agricultura y la mitigación del cambio climático”.

Milagros proveniente de Cuba, se adjudicó el proyecto ANID de doctorado para hacer sus estudios en Chile, destacando siempre por su excelencia académica al cursar el doctorado, tanto así que esto también le permitió asistir a congresos internacionales en Uruguay y Brasil y realizar una pasantía en Nueva Zelanda. “Milagros hoy está en Argentina, donde continúa realizando sus propias líneas de investigativas. Lo importante es que mantenemos el trabajo colaborativo porque ella fue una estudiante excepcional, y generamos un lazo muy bonito, ya no solo como profesor-alumno, sino también de amistad, que eso yo creo que también va a perdurar en el tiempo”, agregó la Dra. Muñoz.

Actualmente la Dra. Milagros Ginebra es becaria posdoctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en el Instituto Argentino de Zonas Áridas (IADIZA), en Mendoza, Argentina, y dicta clases en la Cátedra de Edafología de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO) en Mendoza. “Sin embargo, sigo trabajando activamente con el laboratorio de Materiales Carbonosos que conduce la profesora Cristina, aún tenemos papers en proceso juntas asociados al uso del Biocarbón en el contexto agrícola y de cambio climático en Chile, además estamos planificando que realice una pasantía el año próximo bajo su tutoría en Laboratorio de Investigación, el cual pertenece al Departamento de Suelos y Recursos Naturales del Campus Chillán, explorando alternativas para aumentar el almacenamiento de C en suelos de zonas áridas. También he incluido a la profesora Cristina en la postulación a proyectos de investigación acá en Argentina, como investigador extranjero asociado. Así que estoy segura que seguiremos trabajando juntas buscando alternativas para aumentar el almacenamiento de C en suelos agrícolas, y en la mitigación/compensación de emisiones de gases de efecto invernadero, tanto en Chile como en Argentina. Para mi mantener el vínculo académico con Chile es una fortaleza, no solo la profesora Cristina, sino otros docentes como el profesor Dr. Erik Zagal son referentes en el trabajo con suelos y ciclo del C, y aprender de ellos fue lo que me motivó a elegir a la UdeC para realizar mis estudios de doctorado. También soy miembro de la Sociedad Chilena de Ciencias del Suelo, así que estoy muy al tanto del tema Suelo en Chile. Aunque mi vida personal me haya traído a la Argentina, tengo mucho que agradecer a la UdeC, por lo que estrechar los vínculos colaborativos entre ambos países y seguir investigando de conjunto con mis referentes académicos es mi meta”.

Cabe destacar que en la ceremonia realizada recientemente, se premiaron tesis en áreas como Humanidades, Ciencias Sociales y Salud, y Ciencias Aplicadas y Tecnología, fomentando la visibilidad en la investigación y promoviendo la interdisciplinariedad.

 

Por Francisca Olave Campos

El próximo miércoles 31 de mayo a las 14:30 horas, en el auditorio de Agronomía en Concepción, se desarrollará el “Seminario Internacional sobre Microplásticos en Suelos y Agua”, que organizan académicos del Departamento de Suelos y Recursos Naturales en el marco del proyecto Fondecyt Regular Nº1220425 (2022-2026), “Impacto de microplásticos en agroecosistemas”.

«El objetivo de este seminario es poder mostrar evidencia sobre los efectos de la contaminación con microplásticos en ambientes terrestres y acuáticos. Con respecto a la contaminación de microplásticos en suelos, esto afecta a las propiedades fisicoquímicas y biológicas del suelo lo que repercute en el desarrollo del sistema radicular de las plantas”, comentó el académico, Dr. Mauricio Schoebitz, quien también se refirió a las personas que pueden participar de este evento. “Principalmente alumnos de pre y postgrado, pero también quienes estén interesados en el tema y que puedan valorar los efectos nocivos que tiene el uso excesivo de plásticos en agricultura y que tomen en consideración medidas de mitigación y soluciones para la acumulación de plásticos en los suelos”.

En la oportunidad el profesor, Dr. Raúl Zornoza, de la Escuela técnica superior de ingeniería Agronómica, Universidad Politécnica de Cartagena, España, expondrá sobre la “Evaluación del contenido de plásticos en suelos hortícolas del sureste español, su potencial distribución y efecto sobre el microbioma del suelo”.

El profesor, Dr. Juan Carlos Sánchez de la Facultad de Ciencias Ambientales y Bioquímica de la Universidad de Castilla-La Mancha en Toledo, España, presentará el tema “Estrategias químicas y biológicas en la gestión de residuos plásticos”.

El estudiante del programa de Doctorado de Agronomía UdeC y profesor de la Universidad Adventista, Andrés Pinto se referirá a los «Microplásticos y Metales pesados: efectos en un sistema suelo-planta», y el profesor de Fisiología Animal Comparada, del Departamento de Zoología, de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas, UdeC, Dr. Mauricio Urbina ahondará en el tema “¿Qué concentraciones de microplásticos tenemos en algunos ambientes de Chile?: Cuencas, fiordos y fondos marinos”.

Cabe mencionar que el tema de la contaminación por microplásticos ha ido cobrando fuerza en los últimos años, ya que diversos estudios internacionales, han dado cuenta que los microplásticos causan daños en las células humanas, provocando diversos tipos de enfermedades en las personas.

 

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