Más de 30 expositores tanto nacionales como extranjeros participaron en el III Congreso Internacional de Bioeconomía: hacia una Bioeconomía Circular Regenerativa, evento que tuvo como lema “ciencia, industria, emprendedores y sociedad simbiótica para enfrentar los desafíos planetarios” y que se realizó recientemente en la Universidad de Concepción, en la ciudad homónima.
El evento organizado por la Facultad de Ciencias Forestales, con el apoyo de la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo de la UdeC, la CEPAL, el Doctorado de Biotecnología Traslacional de la Universidad Católica del Maule, y empresas, contempló un comité científico y organizador en el que participaron los docentes de la Facultad de Agronomía, Dr. Antonio Pinto y Dra. Susana Fischer de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción.
En la ocasión destacaron las presentaciones realizadas tanto por estudiantes de pre y postgrado, investigadores adjuntos y académicos de la Facultad de Agronomía. El Dr. Antonio Pinto junto a la Dra. Susana Fischer fueron invitados a realizar una ponencia, la cual se denominó “Bioeconomía territorial y tecnología integrada: impulsando la funcionalidad de los alimentos en la agricultura sostenible” donde se desarrollaron aspectos sobre el nuevo paradigma bioeconómico territorial, la importancia de conocer y escuchar el territorio con el fin de co-construir estrategias de desarrollo ‘con el territorio’ y no “para el territorio”.
Por otra parte, investigadores del Laboratorio de Relaciones Hídricas y Cultivos Frutales compartieron un trabajo sobre lixiviados de lombricultura y su aplicación como inductor de tolerancia a sequía en cerezos, para dar valor agregado a los subproductos de actividad silvoagropecuaria. En este trabajo participó un equipo de expertos: el Dr. Arturo Calderón, la Dra. Macarena Gerding, el profesor Manuel Faúndez, la Dra. Mariana Asmussen, investigadora adjunta del Laboratorio de Resiliencia Hídrica de Agronomía UdeC y fue presentado en este congreso por el estudiante y candidato a magíster, Esteban Escobar, ingeniero agrónomo UdeC, quien también es parte del grupo de investigación.
El Dr. Calderón explicó que “nos referimos a cómo esta tecnología biológica permite mejorar la resiliencia y potenciar incluso la generación de nuevos negocios con una base en la naturaleza”.
Premios e impresiones
El estudiante Bastián Campos, estudiante del Programa de Magíster en Ciencias Agronómicas señaló que, “yo quise asistir a este congreso para poder conocer distintos proyectos bioeconómicos, que están sucediendo a nivel internacional y mantenerme al tanto y para conocer además distintos factores que intervienen en esto como es la sociedad, los territorios entre otros. Creo que como agrónomos siempre debemos estar al tanto de los avances científicos y tecnológicos y esta es una instancia para ello”. Bastián Campos quien está realizando su tesis en control de barroa con hidrolato y que guía el profesor, Dr. Gonzalo Silva, obtuvo un reconocimiento por la presentación.
Pablo Orellana, estudiante de pregrado de Agronomía UdeC, presentó un póster de investigación, desarrollado junto a sus los profesores, Dr. Antonio Pinto y Dra. Susana Fischer. “El trabajo presentado se trató de la evaluación del uso de mallas de sombreo y distintos regímenes de fertilizaciones en el cultivo de tomates mediante simulaciones Monte Carlos. Esto se relaciona con la bioeconomía principalmente en el uso eficiente de los recursos y en utilizar tecnologías que sean resilientes al cambio climático”.
En la ocasión, en la que también expusieron investigadores de España, Finlandia, México, Brasil y Uruguay, destacaron los temas presentados por los Dres. Antonio Pinto y Susana Fischer. “Participamos en presentación oral y también en formato póster, donde mostramos dos temas; uno asociado a la bioeconomía y el uso de metabolitos y el otro tema presentado con el profesor Rodrigo Cea de la Facultad de Educación de la UdeC, sobre la interdisciplinariedad relacionada con la comunidad Mapuche.
También fueron relevados los trabajos presentado por el Dr. Antonio Pinto, y la Dra. Lorena Barra quien es doctorada en Ciencias de la Agronomía y quien relató su experiencia como emprendedora de Macbio, un bioestimulante con una alta carga microbiana, en base a soluciones sostenibles y ambientalmente amigables para tolerar desde dificultades de suelo hasta el control de organismos fitopatógenos.
El congreso que se extendió por 3 días comprendió una serie de presentaciones orales y en posters, charlas experienciales y rondas de negocios que buscaron promover soluciones sostenibles para un entorno eco-socio-productivo. “Este tipo de instancias son sumamente importantes porque nos permite vincularnos con académicos y académicas de otras instituciones que están trabajando en temas complementarios a los nuestros y hemos podido ver cómo nuestros colegas están trabajando por ejemplo con los análisis de ciclo de vida que tienen una gran aplicación para la producción frutícola resiliente y el poder comparar cómo estas nuevas tecnologías, menos contaminantes afectan estos ciclos de vida haciendo más eficientes las labores agrícolas y más sostenibles tanto social, económicas y ambientalmente”, puntualizó el Dr. Arturo Calderón.
Clase Magistral sobre biotecnología agrícola
– En la Conferencia de la industria de semillas del valle agrícola de China central- 2025, se compartieron experiencias de éxito sobre la recuperación de ecosistemas agrícolas y la disminución del uso de agroquímicos que son un foco constante para el medio ambiente.
El docente e investigador de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción, Dr. Ernesto Moya Elizondo, fue invitado a la Conferencia Internacional de la Industria de Semillas del Valle Agrícola de Zhongyuan, en la provincia de Henan, en China, para presentar algunas de sus líneas investigativas relacionadas con biocontroladores y su impacto en la producción de trigo.
A la conferencia asistieron más de 500 personas y participaron investigadores de diversas partes del mundo como Australia, Italia, Malasia, Estados Unidos y en representación de China, expusieron expertos que trabajan en la línea de producción de semillas.
“Presentar los resultados de nuestras investigaciones en un foro internacional como este significa que el conocimiento que generamos está traspasando fronteras. Además, demuestra que lo que hacemos con los biocontroladores tiene un valor muy importante para la seguridad alimentaria global”, expresó el Dr. Ernesto Moya Elizondo quien tuvo también la oportunidad de conocer dos universidades: Henan Institute of Science and Technology (HIST), ubicada en Xinxiang y Xinyang Agriculture and Forestry University (XAFU) localizada en la ciudad de Xinyang, en la provincia de Henan.
“Con la primera universidad mencionada, el año pasado se firmó un memorando de acuerdo de colaboración conjunta y en este viaje logramos generar un primer acuerdo para desarrollar un proyecto conjunto para establecer una línea de investigación de fungicidas y biocontroladores, ya que esto último tiene un impacto en los rendimientos de cultivos como el trigo”, precisó el experto quien también señaló que tanto en HIST como en XAFU, se reunió con sus autoridades, con la lógica de desarrollar actividades de investigación y de colaboración académica.
Biocontroladores
Desde hace más de diez años el Laboratorio de Fitopatología, perteneciente al Departamento de Producción Vegetal de la Facultad de Agronomía y que lidera el Dr. Moya, viene realizando estudios sobre el uso de biocontroladores que permite a los agricultores responder de forma eficaz a la demanda de sus cultivos, ofreciendo productos con residuos
mínimos o nulos y facilitando el acceso a mercados internacionales que exigen certificaciones orgánicas o de buenas prácticas agrícolas (BPA).
En este sentido los estudios realizados representan el cambio de paradigma en la agricultura, considerando el cambio climático y la protección de la biodiversidad. “Nosotros incluso creamos en 2020 la primera empresa de base tecnológica de la UdeC, y nuestro propósito es resolver problemas fitosanitarios en cultivos y frutales a través del desarrollo, producción y comercialización de bioproductos, asesorías técnicas y ejecución de proyectos”, puntualizó el Dr. Moya quien también tuvo la oportunidad de conocer sitios emblemáticos como la Muralla China o el Templo Shaolin, además de asistir a actividades culturales y tradicionales en el país asiático.
En el marco del proyecto FOVI 240188 (ANID) – “Red Internacional de Vitivinicultura de Climas Fríos”, liderado por la Universidad de La Frontera, la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción recibió este 20 de noviembre, en su auditorio del Campus Concepción, el conversatorio “Desafíos de la Vitivinicultura del Sur de Chile ante el Cambio Climático”.
La actividad reunió a expertos nacionales e internacionales, quienes compartieron sus perspectivas sobre los retos científicos, productivos y ambientales que enfrenta la vitivinicultura en zonas de climas fríos, especialmente en un escenario de profundas transformaciones derivadas del cambio climático.
La instancia, abierta a la comunidad universitaria y al público general, permitió un diálogo interdisciplinario con especialistas provenientes de Nueva Zelanda, Estados Unidos, España y China, además de investigadores de la UdeC, UFRO e INIA, consolidando un espacio único para la reflexión y el intercambio de conocimientos sobre adaptación, sostenibilidad y nuevas estrategias de manejo vitivinícola.
Visita al Centro de Biotecnología
Previo al conversatorio, los expositores internacionales visitaron las instalaciones del Centro de Biotecnología UdeC, donde recorrieron tres de sus laboratorios estratégicos: el Laboratorio de Cultivo de Tejidos Vegetales, el Laboratorio GIBMAR, y el Laboratorio de Bioactivos en Plantas e Ingredientes Vegetales. Durante la visita, la delegación pudo conocer las capacidades científicas y tecnológicas del centro en áreas clave para la agricultura, la biotecnología vegetal y el desarrollo de soluciones innovadoras con impacto en los sistemas productivos del país.
La Dra. María Dolores López, académica del Departamento de Producción Vegetal y del CB-UdeC, destacó el valor de este recorrido:
“Fue una instancia sumamente positiva. El Centro de Biotecnología es un espacio de gran actividad científica, y mostrarlo a delegaciones internacionales permite visibilizar el alcance de la investigación que realiza la UdeC en ámbitos forestales, agronómicos, acuícolas y ambientales. Este tipo de encuentros abre la puerta a crear nuevas redes internacionales y vincularnos con desafíos compartidos por las regiones del Biobío y Ñuble.”
Durante el recorrido, los investigadores pudieron conocer líneas de investigación y oportunidades de colaboración científica, fortaleciendo así los vínculos internacionales que se buscan impulsar desde la red FOVI.
Un espacio para comprender los desafíos globales de la vitivinicultura
El conversatorio fue conducido por el Dr. Ignacio Serra Stepke, académico del Departamento de Producción Vegetal UdeC, quien subrayó la importancia de abordar conjuntamente los problemas que enfrentan las zonas vitivinícolas de climas fríos alrededor del mundo.
“Este proyecto busca enfrentar los desafíos propios de la viticultura en zonas frías: heladas primaverales, temperaturas extremas, precipitaciones y características de suelo. Al conformar una red internacional, podemos identificar problemáticas comunes en distintas regiones del planeta y avanzar en soluciones colaborativas. La clave está en generar sinergias para enfrentar estos retos de manera conjunta.”
Expertos participantes
Investigadores internacionales
Dra. Amber Parker, Department of Wine, Food and Molecular Bioscience, Lincoln University (Nueva Zelanda).
Dr. Luis Gonzaga Santesteban, Departamento de Agronomía, Biotecnología y Alimentación, Universidad Pública de Navarra (España).
Dra. Patricia Skinkis, Oregon Wine Research Institute, Oregon State University (Estados Unidos).
Dr. Wei Zheng, Departament of Functional Food and Wine, Shenyang Pharmaceutical University (China).
Investigadores nacionales
Dr. Arturo Calderón Orellana, Departamento de Producción Vegetal, Universidad de Concepción.
Dra. María Dolores Belchí, Departamento de Producción Vegetal y Centro de Biotecnología UdeC.
Dra. Alejandra Ribera Fonseca, Universidad de La Frontera, investigadora responsable del proyecto FOVI.
Dr. Gastón Gutiérrez Gamboa, Centro Experimental Cauquenes, INIA Raihuén.
Fortaleciendo la colaboración entre Agronomía y el Centro de Biotecnología
Para la Facultad de Agronomía y el Centro de Biotecnología UdeC, esta actividad reafirma el compromiso con la investigación interdisciplinaria, el desarrollo agrícola sostenible y la construcción de redes científicas que permitan afrontar los desafíos climáticos que ya están transformando los sistemas productivos del sur de Chile y del mundo.
Invisibles, ubicuos y cada vez más presentes: los microplásticos contaminan aguas, suelos y alimentos. Este 5 de junio, Día Mundial del Medioambiente, Chile pone el foco en un contaminante cada vez más extendido—y ya imposible deionorar
Difíciles de detectar, pero imposibles de ignorar, los microplásticos se han convertido en uno de los contaminantes más duraderos y extendidos del planeta. Están presentes en el aire, el agua, el suelo, los alimentos e incluso en nuestros propios cuerpos. Se trata de fragmentos menores a 5 milímetros, provenientes de envases, fibras textiles, redes de pesca y productos cosméticos. Su permanencia en el ambiente es tal que ya han sido hallados en lugares tan remotos como el hielo marino antártico.
Esa presencia extendida comienza a medirse con más precisión en Chile. Desde Puerto Montt hasta Concepción, la expedición científica Centinela I, liderada por la Universidad San Sebastián, detectó concentraciones de entre 10.000 y 80.000 partículas de microplásticos por kilómetro cuadrado en zonas costeras. El equipo recolectó muestras en desembocaduras de ríos y mar abierto, revelando que la contaminación por microplásticos no es un fenómeno aislado, sino generalizado. “El hallazgo en todas las zonas muestreadas revela que estamos frente a un contaminante omnipresente, capaz de viajar grandes distancias debido a su flotabilidad y lenta degradación”, explica Karla Pozo, investigadora de la Facultad de Ingeniería de la USS.
Más allá de la contaminación ambiental, los resultados de Centinela I tienen implicancias directas para la seguridad alimentaria. “Estos microplásticos pueden estar siendo ingeridos por el zooplancton, que es la base de la cadena trófica marina. Desde ahí podrían afectar a peces que luego consumimos”, advierte Pozo. Además de los posibles riesgos para la salud humana, la investigadora alerta sobre el impacto económico que esto podría tener en la pesca artesanal.
Lo que contamina la tierra también lega al plato
El impacto de los microplásticos no se restringe al océano. En suelos agrícolas de las regiones de Maule y Ñuble, estudios de la Facultad de Agronomía y el Centro de Biotecnología de la Universidad de Concepción han detectado entre 80 a 100 partículas de microplásticos por kilo de tierra, tanto en sistemas de cultivo orgánico como convencional de frutilla.
Aunque no existe aún un estándar internacional que indique cuántas partículas serían aceptables —ya que es un campo de investigación emergente—, se trata de niveles significativos para un entorno agrícola, donde en condiciones naturales no debieranestar presentes. “Estas partículas, que pueden alcanzar dimensiones microscópicas, afectan directamente el crecimiento de las plantas. Hemos observado una disminución de hasta un 27% en su altura, así como menor volumen de raíces, menos flores y menos biomasa aérea”, señala Mauricio Schoebitz, investigador del Centro de Biotecnología de la U. de Concepción. Pero los efectos no terminan ahí. Schoebitz explica que los microplásticos también alteran la biodiversidad microbiana del suelo —clave para la fertilidad— y pueden facilitar la acumulación de pesticidas, antibióticos y metales pesados en sus superficies. “Si son lo suficientemente pequeños, incluso pueden ingresar por las raíces y acumularse dentro de las plantas, lo que plantea un riesgo potencial para la cadena alimentaria”, advierte.
La Antártica bajo la lupa del plástico invisible
Investigaciones lideradas por Rodolfo Rondón, del Instituto Antártico Chileno (INACH), han encontrado presencia de microfibras y fragmentos plásticos en la almeja antártica Laternula elliptica. Esta especie vive enterrada en el fondo marino y se alimenta filtrando grandes volúmenes de agua, por lo que actúa como una suerte de “centinela ecológica”: al hacerlo, también acumula los contaminantes presentes en su entorno. En las muestras analizadas, se encontró contaminación en el 100% de los ejemplares por microfibras y en más del 80% por microfragmentos. “Esto representa solo la punta del iceberg”, advierte Rondón. Los análisis se centraron en partículas mayores a 300 micrones, pero los efectos más graves se asocian a fragmentos aún más pequeños
—capaces de atravesar membranas celulares— conocidos como nanoplásticos.
Según investigaciones lideradas por Rodolfo Rondón, el krill antártico —eslabón clave en la cadena alimentaria marina del sur— puede fragmentar microplásticos y transformarlos en nanoplásticos, lo que agrava el problema. En estudios de laboratorio realizados por su equipo, se ha observado que el nanopoliestireno altera la expresión de genes en las branquias de las almejas, especialmente aquellos vinculados al metabolismo y la respuesta antioxidante.Las implicancias van más allá de una sola especie. “Los organismos que filtran el agua están acumulando estos contaminantes, lo que puede alterar su nutrición y funcionamiento fisiológico, con consecuencias en cascada para otras especies de la trama trófica”, concluye. Esa red incluye al krill, peces, pingútinos, focas y ballenas, todas interconectadas por relaciones alimentarias que dependen del equilibrio de los organismos más pequeños.
Una ciencia con alcance global
No solo desde sus costas: Chile aporta evidencia clave para entender los efectos más invisibles —y potencialmente más dañinos— de esta crisis ambiental. Martín Thiel, académico de la Universidad Católica del Norte y fundador del programa Científicos de la Basura, pionero en involucrar a escolares y comunidades en el monitoreo de residuos marinos, señala que “hemos identificado las fuentes, que son nacionales, pues toda la basura viene del mismo Chile, y hay una comunidad científica investigando los impactos. Lo que falta son estudios de monitoreo, socioeconómicos, microplásticos y soluciones sustentables”, hace un llamado de atención.
Desde su perspectiva, retomar medidas como los sistemas de envases retornables y fomentar productos reutilizables sería clave para recuperar el terreno perdido. “Esto podría catapultar a Chile a un lugar de liderazgo e innovación. Hemos perdido ese liderazgo, y ahora los países vecinos nos han superado en la reducción de la contaminación con plástico”, afirma.
Una de las instituciones que ya está avanzando en esa dirección es el Instituto Antártico Chileno, que colabora con el Organismo Internacional de Energía Atómica para desarrollar metodologías de medición y trazabilidad de microplásticos. Su trabajo contribuye a posicionar a Chile en la red internacional de vigilancia ambiental, con foco en ecosistemas extremos como la Antártica.
Sin embargo, mientras las investigaciones avanzan, el país enfrenta una brecha regulatoria. En Chile, como en la mayoría de las naciones, no existe una normativa que establezca límites o protocolos para la presencia de microplásticos en el agua, el suelo o los alimentos. Aunque falta camino para dimensionar por completo sus efectos, la ciencia chilena ya ha dado pasos decisivos para visibilizar este contaminante invisible. El desafío hoy no es solo científico, sino también político y ciudadano.
Creditos: Ceina Iberti – Diario La Tercera
En el marco del Día Mundial de la Abeja, que se conmemora el 20 de mayo desde 2018, la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción, campus Chillán, anuncia la puesta en marcha de NeuroBeeLab, una nueva unidad de investigación que busca fortalecer el estudio de las abejas desde una perspectiva neurocientífica.
Este laboratorio se constituye como una respuesta concreta a más de 15 años de investigación en sanidad apícola liderada por la Dra. Marisol Vargas, quien ha impulsado diversos proyectos FONDECYT dedicados al entendimiento de las enfermedades virales que afectan a las abejas melíferas en Chile. El actual proyecto FONDECYT N.º 1241194: “Understanding the relationship between physiological and neurological function in honeybees infected with Deformed Wing Virus variant a (DWV-A) and the impact on brain genomic regulation and behavioral response”, ha sido fundamental para sentar las bases de NeuroBeeLab, permitiendo consolidar esta nueva unidad de investigación con una visión integradora entre la neurociencia, la virología y la biología molecular aplicada a polinizadores.
“NeuroBeeLab se enfoca principalmente en investigar los efectos que las infecciones virales—como el virus de las alas deformadas (DWV)—y el estrés ambiental generan sobre el sistema nervioso de las abejas, con el objetivo de aportar conocimiento clave para la conservación de estos importantes polinizadores y la seguridad alimentaria del país”, explicó la docente.
El equipo del laboratorio está compuesto por la Dra. Marisol Vargas (directora), la Dra. Yazmín Fuentes (viróloga), la Dra. Ximena Sepúlveda (investigadora colaboradora) y el estudiante de doctorado Diego Silva, ingeniero en biotecnología vegetal, M. Cs., quien centra su tesis en el estudio de la neurobiología de abejas infectadas por virus, integrando técnicas de biología molecular, bioinformática y ensayos de comportamiento.
En el marco de la creación de este laboratorio, se han consolidado alianzas internacionales estratégicas con instituciones de excelencia como el Laboratorio de Neurobiología de Insectos de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina) y el Instituto de Neurociencia del Principado de Asturias (INEUROPA), España, que han contribuido significativamente en la formación de jóvenes investigadores, como es el caso de Diego Silva, quien desarrolla parte de su tesis doctoral en colaboración con estos centros.
La creación de NeuroBeeLab no solo fortalece las capacidades de investigación de la Universidad de Concepción, sino que también la posiciona como un referente en el estudio de la salud y neurobiología de las abejas en Chile.
“Este laboratorio es un paso importante para comprender de manera integral cómo las abejas responden a las presiones del entorno, y cómo podemos contribuir, desde la ciencia, a su conservación y bienestar”, destacó la Dra. Marisol Vargas.
La Sociedad Multidisciplinaria en Ciencias Agronómicas Aplicadas y Biotecnología (SOMUCAAB, A. C.) de México, en coordinación con el Instituto Politécnico Nacional CIIDIR Unidad Oaxaca, con la coorganización de la Universidad Autónoma Chapingo, la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, la Universidad Nacional de Río Cuarto de Argentina, la Universidad Nacional Agraria de Nicaragua y la Universidad Nacional de Ingeniería de Nicaragua, además de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción están convocado al VI Congreso Internacional y VIII Encuentro de la Red de Vinculación SOMUCAAB 2024, instancia en la que se expondrán diversos tópicos relacionados con la agricultura.
La jornada que se llevará a cabo del 13 al 15 de noviembre de manera virtual girará en torno tres a ejes temáticos; Protección y producción vegetal; Cambio climático, economía y desarrollo sustentable, y Biotecnología y herramientas aplicadas a la agricultura.
En este sentido Carlos Granados, profesor e investigador en el Cidel Oaxaca y parte del Consejo Nacional de Ciencia y Humanidades de México, manifestó que, “estamos trabajando con la Sociedad Multidisciplinaria de Ciencias Agronómicas Aplicadas y Biotecnología y con Agronomía UdeC, específicamente con el Dr. Gonzalo Silva, para realmente vincular, y conocer del quehacer científico de los compañeros e investigadores, así como también de los estudiantes”.
Además de México y Chile participan de Brasil, El Salvador, Nicaragua, Argentina, Perú, Costa Rica, Guatemala y algunos interesados del Reino Unido y Estados Unidos. “Nosotros buscamos que las instituciones que participan tengan algún departamento o unidad que esté ligado a temáticas de agricultura y por lo mismo buscamos que impulsen sus trabajos e investigaciones que pueden tener un impacto importante a nivel sociedad”, precisó el investigador Carlos Granados.
En tanto, el académico del Departamento de Producción Vegetal de Agronomía UdeC, Dr. Gonzalo Silva explicó que, “considerando la globalización, nosotros como institución de educación, tenemos la obligación de conectar a nuestros estudiantes y conectarnos como profesionales con lo que se realiza afuera, por lo que trabajaremos dos ejes, uno impulsando a nuestros estudiantes (de pre y postgrado) a que realicen viajes al exterior para que conozcan otras realidades, por ejemplo, en cuanto a los niveles tecnológicos que existen hoy en el mundo de la agricultura y lo segundo es que justamente para estudiantes pero también para investigadores podamos avanzar en el tema del cambio climático que está generando transformaciones significativas a nivel mundial”.
El evento que se desarrollará de manera virtual comprende la recepción de resúmenes los cuales se recibirán hasta el martes 15 de octubre. Para mayor información, las y los interesados pueden contactarse al mail infosomucaab@gmail.com

