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La contaminación conjunta por microplásticos y metales pesados representa una problemática ambiental emergente, especialmente en suelos con intensa actividad urbana, industrial y portuaria. Frente a este desafío, Alberto Tejeda Sperberg, estudiante de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción, se adjudicó un Proyecto VRID Semilla 2026, en el que se desempeñará como investigador responsable.

La investigación, titulada “Evaluación integrada y mecanística de la interacción entre microplásticos y metales pesados en suelos urbanos, industriales y portuarios de Coronel y Talcahuano”, busca comprender cómo estos contaminantes interactúan en el suelo y cuál es su potencial impacto ambiental.

El proyecto será desarrollado con el patrocinio del Dr. Winfred Espejo Contreras, académico del Departamento de Suelos y Recursos Naturales de la Facultad de Agronomía UdeC, quien destacó que, “comprender cómo interactúan los microplásticos y los metales pesados en los suelos urbanos es clave para anticipar sus riesgos ambientales y generar evidencia científica que contribuya a una mejor gestión de los suelos urbanos».

El estudio generará evidencia científica para fortalecer el conocimiento sobre la contaminación de los suelos urbanos en la Región del Biobío y contribuir al desarrollo de estrategias de monitoreo, gestión y protección ambiental. En este sentido, Alberto Tejeda manifestó que, “la importancia de este proyecto radica en que busca comprender cómo interactúan dos contaminantes emergentes en conjunto. Los microplásticos pueden adsorber metales en su superficie y modificar su comportamiento en el suelo, por lo que estudiarlos permitirá generar información sobre su impacto ambiental. Además, los resultados entregarán una línea base para las comunas de Coronel y Talcahuano, aportando evidencia científica que pueda apoyar futuras estrategias de monitoreo, gestión y protección de los suelos de la Región del Biobío. Cada vez es más urgente contrarrestar los estragos de estos contaminantes”.

El proyecto de investigación tiene un plazo de ejecución que se extenderá por seis meses, tiempo en el que el equipo científico tomará muestras clave en diversos puntos críticos de la región y sentará bases para nuevas líneas de restauración ambiental, además de orientación para la toma de decisiones en esta materia.

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