Estudiantes de primer año de la carrera participaron en el aula virtual realizada en el marco del proyecto DRI26011, “Aprendizaje internacional colaborativo mediante laboratorios virtuales de microscopía avanzada aplicada a la anatomía vegetal”.
La actividad tuvo como objetivo acercar a los estudiantes a los fundamentos, funcionamiento y aplicaciones agronómicas de la microscopía de fluorescencia, junto con fomentar la internacionalización de su formación mediante la interacción con académicos de otras universidades y el uso de otro idioma en un contexto científico.
La iniciativa, como parte de la asignatura Anatomía Vegetal, constituyó una oportunidad especialmente valiosa, ya que permitió a estudiantes que recién comienzan su formación universitaria aproximarse a técnicas avanzadas de microscopía y conocer sus aplicaciones en el estudio de especies de interés agrícola.
“Este contacto temprano con herramientas especializadas amplía su visión sobre las posibilidades de la anatomía vegetal y puede despertar el interés por futuras líneas de investigación, incluyendo el desarrollo de sus memorias de título”, explicó la académica Lubia Guedes García, quien coordinó la actividad, donde también participó el profesor Denis Coelho de Oliveira, académico de la Universidad Federal de Uberlândia, Minas Gerais, Brasil.
El profesor Oliveira cuenta con una reconocida trayectoria en el área del desarrollo y la anatomía vegetal, con especial experiencia en la aplicación de técnicas de fluorescencia al estudio de tejidos vegetales. De esta manera, la iniciativa no solo permitió incorporar contenidos y técnicas que van más allá de las actividades habituales de la asignatura, sino también acercar tempranamente a los estudiantes a la colaboración científica internacional y a nuevas posibilidades de formación e investigación.
El profesor Denis, destacó la importancia de la actividad, destacando que, los síntomas morfológicos y fisiológicos, así como las alteraciones en la eficiencia del crecimiento y la producción, o la aparición de deficiencias, se originan en cambios que comienzan a nivel celular y tisular. Por lo tanto, cuanto antes se detecten estos cambios, más rápidas serán las decisiones en el campo. “Por ejemplo, los cambios en la composición y organización de la pared celular pueden indicar mecanismos asociados con la resistencia o susceptibilidad de la planta a diferentes tipos de estrés. Estos cambios pueden modificar las propiedades mecánicas de los tejidos y también las características de interacción con la luz, lo que permite evaluar parámetros estructurales de forma complementaria mediante métodos rápidos y no destructivos en el campo. En el caso de los estudios con ácaros, por ejemplo, se busca comprender cómo la superficie foliar, que resulta directamente de la organización de las células y sus paredes, difiere entre plantas resistentes y susceptibles. Este conocimiento puede contribuir a la identificación de características asociadas con la resistencia y, posteriormente, al desarrollo de estrategias de manejo y control más eficientes y económicas”, explicó Denis Coelho de Oliveira, quien también destacó que las orquídeas son otro ejemplo.
“Debido a su gran valor ornamental, muchas especies necesitan tolerar periodos de escasez de agua, y la composición y organización de la pared celular pueden ayudar a comprender los mecanismos implicados en esta adaptación. Este conocimiento también puede aplicarse a la recuperación y reintroducción de especies amenazadas, especialmente aquellas obtenidas mediante cultivo in vitro, permitiendo identificar características estructurales importantes para aumentar su capacidad de adaptación a las condiciones naturales tras el trasplante”, puntualizó el docente.