El pasado 16 de junio de 2026, el Colegio de Ingenieros Agrónomos de Chile realizó una solemne ceremonia de premiación. La actividad reunió a destacadas autoridades nacionales y académicas, entre ellas el Ministro de Agricultura, el Subsecretario de Agricultura y representantes de diversas universidades del país.
Durante la ceremonia se reconoció a los mejores egresados de las distintas escuelas de Agronomía de Chile, así como a profesionales con más de 50 años de destacada trayectoria, además de otorgarse premios especiales por contribuciones al desarrollo de la actividad pública, privada, gremial y científica del sector agropecuario.
Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia fue el reconocimiento como Miembro Honorario al Ingeniero Agrónomo Celerino Quezada Landeros, exalumno y exacadémico de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción.
El profesor Quezada ha desarrollado su trayectoria profesional vinculada a la transferencia tecnológica y al desarrollo del riego agrícola, contribuyendo al fortalecimiento de la agricultura nacional en distintas regiones del país. Nacido en Cauquenes, ingresó a estudiar Agronomía en la UdeC a los 17 años, convirtiéndose posteriormente en uno de los primeros titulados de su generación. Su permanente compromiso con el conocimiento lo llevó además a transformarse en uno de los pioneros de los estudios de postgrado en Agronomía en Chile.
Visiblemente emocionado al recibir esta distinción, expresó su gratitud hacia sus padres, hermano, esposa e hijos, así como al Colegio de Ingenieros Agrónomos de Chile y a su querida Universidad de Concepción, instituciones que marcaron profundamente su desarrollo profesional y humano.
Las palabras finales del profesor Quezada reflejaron el sentimiento de toda una vida dedicada al servicio de la agricultura nacional: «Gracias a la Agronomía, que me ha dado tanto.»
La Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción felicita al profesor Celerino Quezada Landeros por este merecido reconocimiento, que honra su trayectoria y constituye un ejemplo inspirador para las nuevas generaciones de ingenieras e ingenieros agrónomos.