Universidad de Concepción

Facultad de Agronomía

Bienvenida

Hoy estamos viviendo momentos históricos, dejada atrás la guerra fría y la lucha ideológica, el mundo comenzó a consolidar un modelo de desarrollo basado en el intercambio comercial, el fortalecimiento de bloques comerciales y una internacionalización y globalización de las economías. La agricultura como toda actividad económica no ha estado ajena a este contexto y por ende la formación de los ingenieros agrónomos y los procesos de investigación e innovación deben ajustarse a esta compleja realidad.

La agricultura ha pasado de ser una forma de vida, a una actividad empresarial que debe competir en un contexto mundial.

Sin embargo, no son los únicos cambios que ha debido enfrentar la agricultura estos últimos años; quizás la apertura comercial haya sido el más fácil de asumir. Hoy tenemos consumidores que no solamente demandan alimentos, sino que estos alimentos deben ser sanos, en el sentido de ser un aporte a la salud (ricos en antioxidantes, fibras, vitaminas, minerales, bajos en grasas etc.), en lo que se ha denominado alimentos funcionales. También estos alimentos deben ser inocuos, es decir la higiene en su elaboración y procesamiento debe ser rigurosamente cuidada. En este escenario además aparecen las normas de calidad, como Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), normas ISO, HACCP, etc., todas las cuales pretenden entregar confianza al consumidor, que en el alimento que está adquiriendo se han empleado y cumplido todos los requerimientos no solamente técnico-productivos, sino también sociales (leyes laborales, seguridad) y ambientales.

Si todo esto no fuese suficientemente complejo, hoy se agrega una nueva dimensión que condicionará la producción agrícola, como es el cambio climático o mejor dicho cambio global. Este cambio en los ecosistemas sin duda configurará una nueva estructura productiva en nuestro país y ya vemos como aparecen producciones agrícolas en zonas a veces insospechadas. De la mano con este cambio global, se ha posicionado el problema energético y la agricultura aparece entonces ya no solamente como un proveedor de alimentos, sino también como una fuente proveedora de energía, asumiendo un rol no esperado, que ha generado un conflicto que recién comienza a tomar fuerza; ¿Alimento y/o Energía?

¡Que distinto es hacer hoy agricultura! Definitivamente vivimos entonces momentos históricos, parece estar pronto a producirse un quiebre, entre la visión comercial de la actividad agrícola, de aquella preocupada solamente de competir y ganarse un espacio en el mercado internacional, a una visión estratégica en donde al igual que antaño la agricultura está llamada a ser la guardiana de la sobrevivencia de la humanidad. Cada vez la agricultura posee un rol más ampliado, que va mucho más allá de la alimentación, pasando por el tema energético y terminando ya no sólo en el cuidado del medio ambiente, sino debiendo contribuir a su recuperación.

Es una enorme responsabilidad para la agricultura y para hacer frente a ella se requieren estrategias diferentes a como se hacen las cosas actualmente. En el ámbito de la formación de los Ingenieros Agrónomos, reconocemos que muchos de los desafíos que deberá enfrentar la agricultura, requerirá de capital humano avanzado y de un equipo interdisciplinario, en el cual el Ingeniero Agrónomo cumplirá un rol coordinador y directivo insustituible. Para ello a su formación generalista que entregamos, se han incorporado competencias transversales que le permitan transformarse en el líder necesario para realizar estos cambios y tenemos un sistema de formación continua, con programas de postgrado y cursos de actualización que le permiten al profesional mantener su acervo de conocimientos y competencias especializadas.

Como Facultad de Agronomía, hemos sido pioneros en formar Ingenieros Agrónomos acorde a los desafíos que nos ha impuesto la sociedad; ya lo indicaba nuestro primer Decano José Suarez Fanjul, quien señalaba que “El equilibrio en la educación se consigue operando en dos planos: la vista a vuelo de pájaro en la extensión del conocimiento y el trabajo del gusano en la profundidad de la especialización”.

Desde el punto de vista de la investigación e innovación, los procesos productivos y los productos deben adecuarse a los nuevos requerimientos de la sociedad. Este ajuste de los productos y procesos requiere de nuevo conocimiento, adecuado a nuestra realidad y de su incorporación en los diferentes escalamientos productivos, lo que obliga a generar estrechos lazos entre la academia y el mundo productivo. Esta vinculación se ve refrendada en los variados proyectos de investigación y actividades de extensión y servicios que desarrolla nuestra Facultad.

Estimados y estimadas visitantes, en esta página web esperamos que ustedes encuentren la información que les permita ser aquella antorcha que ilumine los destinos del sector agrícola, contribuyendo de esta forma a tener una sociedad más prospera y justa

Sean todos bienvenidos